Sartenes para pan y panes
Moldes para pan: para un pan casero exactamente a su gusto
El aroma del pan recién horneado tiene una desventaja: en cuanto se acostumbre a él, el pan comprado ya no tendrá ninguna oportunidad. Y el molde para pan adecuado le facilitará enormemente el horneado en casa. Ayudará a que la masa mantenga su forma, garantizará las condiciones para un horneado uniforme y, según el tipo de molde elegido, también puede contribuir a crear una corteza hermosamente crujiente.
¿Cómo elegir un molde para pan?
En primer lugar, tenga claro qué es lo que desea hornear. El clásico molde alargado es ideal para el pan de molde y otros panes horneados en molde, pero también lo aprovechará para bizcochos dulces o, por ejemplo, pastel de carne. Para una hogaza rústica redonda u ovalada, son adecuados los moldes especiales para pan, a menudo provistos de tapa. Y si le atraen las baguettes, los panecillos o los bagels caseros, elija un molde diseñado directamente para ese tipo de pan específico.
¿Metal, cerámica o silicio?
Los moldes de metal conducen bien el calor, se calientan rápidamente y son una excelente opción universal para hornear con regularidad. Al elegir, preste también atención al acabado de la superficie: una superficie antiadherente facilitará el desmoldado del pan terminado.
Los moldes de cerámica se calientan más lentamente y acumulan bien el calor. Además, los moldes de cerámica especiales para pan con tapa crean un ambiente cerrado durante el horneado en el que se retiene la humedad liberada por la masa. Esto ayuda a crear condiciones similares al horneado al vapor: el pan puede levar bien y desarrollar una corteza crujiente.
Los moldes de silicio son ligeros, fáciles de guardar y el pan horneado se desmolda fácilmente de ellos. Además de los moldes para pan clásicos, también existen variantes con formas para baguettes, panecillos o bagels.
El tamaño importa
El tamaño del molde debe corresponder a la cantidad de masa. En un molde demasiado grande, la hogaza quedará baja; en uno pequeño, por el contrario, la masa puede desbordarse durante el levado o el horneado. Si hornea siguiendo una receta específica, guíese por las dimensiones o el volumen recomendados para el molde. Si desea un único molde universal para sus recetas favoritas, básese en la cantidad de masa que prepara con más frecuencia.
No solo para el pan
El clásico molde alargado no tiene por qué quedarse esperando en el armario a que llegue el momento de hacer otra hogaza. Servirá igual de bien para un pan de plátano, un bizcocho de frutas, un paté, una terrina o un pastel de carne. Un molde para pan de calidad es, por tanto, uno de esos utensilios para hornear que utilizará con mucha más frecuencia de lo que su nombre sugiere.